El nadador guipuzcoano Carlos Peña cumplía ayer con su anual cita con el río Sella.

La distancia que separa los puentes de Arriondas y Ribadesella la completaba ayer este aventurero deportista en una travesía que se complicó por la falta de agua en el cauce del río.
Un total de cuatro horas y cuarenta minutos separaron en esta ocasión la salida de la llegada de este valiente nadador que, una vez en la meta, fue recibido por el coordinador y el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Ribadesella, Carlos Piélagos y Pablo García.
La falta de agua provocó que Peña tuviera que cruzar alguno de los tramos del trayecto «arrastrándome con los codos», pero esto no impidió que un año más disfrutara de la experiencia al máximo. «Esto es lo bonito que tiene el Sella, que nunca sabes como te va a recibir», indicó. El que fuera en su juventud atleta de distancias largas y que cambió de disciplina deportiva por una dura lesión, aseguró ayer que repetirá seguro. «Nos sentimos muy a gusto en esta tierra».
Difusión: Valencia Eventos Náuticos